martes, 1 de marzo de 2011

CUANDO BEBO CHAI HAGO CHOF!!! (PUSHKAR)


Puskhar, después del caos de Agra y Jaipur, esto es lo que necesitábamos. Un pueblo entre pequeñas montañas, tranquilo y con poca población.
A la llegada, tras casi 5 horas de bus, había que buscar donde quedarnos. En este pueblo los hostales son muy baratos. Los había desde 2,50 €, pero al final nos decidimos por uno que tenía wifi, terraza y la habitación era la más limpia que habíamos visto desde que estamos aquí.
Este pueblo, también es zona de peregrinación, ya que aquí se encuentra el único templo de Brahma (el dios creador del universo en el hinduismo). El pueblo rodea a un lago, el cual está lleno de ghats, donde la gente hace sus ofrendas y se bañan.
Los días en Pushkar, transcurrieron muy tranquilos, nos levantamos tarde, hicimos largos desayunos, charlando con el chico del hostal, paseamos relajadamente… Los dueños del hostal eran una familia muy agradable y hospitalaria. Uno de los hermanos, con el que más hablábamos, era el cocinero del hostal. Pasamos horas hablando con él, al parecer estaba iniciándose más profundamente en el hinduismo. Nos explicaba muchas cosas curiosas sobre su religión, como las reencarnaciones, el karma, el sistema de castas, gurús, meditación, yoga, etc. La verdad que le agradecemos todo lo que nos enseñó. Y sobre todo Parrita, ya que nos dejó entrar en la cocina y nos enseñó a cocinar unos cuantos platos típicos, jejejeje.
Uno de los días, hicimos una caminata hasta lo alto de una montaña donde había un templo. Casi morimos en el intento, jajajajaja. Para llegar arriba, había una escalera interminable de piedra. Además eran las dos de la tarde, con lo que el calor tampoco ayudaba. Cual Camacho y Leticia Sabater, Hicimos cumbre “to sudaos” pero muy orgullosos de nosotros mismos. La verdad es que mereció la pena porque las vistas eran impresionantes.
Aquí os dejamos unas fotitos del momento mountain
La montaña al fondo

A medio camino

Tomando un respiro


Vaya vistas

Camacho y Leticia Sabater
Desde la cima!!
 
En Pushkar, conocimos a un tipo muy interesante, se hacía llamar “The Doctor” y regentaba un par de hostales y cafeterías. Era de madre jamaicana y padre italiano, pero había nacido allí. Y era una mezcla de Bob Marley, Ronaldinho y Berto haciendo de la mujer de Friker Jiménez. Y según él lo que más le gustaba en la vida era cocinar y fumar, y no tabaco precisamente. Vaaaaaya personaje!!!!! En esta foto, no os fijéis en Parrita, sino en la foto tamaño poster de detrás.
La hemos puesto más grande para que veáis a Doctor en el poster de atrás!
 
Otra de la cosas por lo que es conocido Pushkar, es por tener milloooones de tiendas de ropa, bisutería, telas, alfombras…La gente con tiendas o puestos, viene a comprar aquí las cosas porque los precios están tirados. Para nuestra sorpresa, tampoco nos volvimos locos, aunque Ali algunas compritas hizo. Los precios son de risa: pendientes por 0,25 céntimos, pantalones por 2,30€, vestido por 2€, tobillera 0,66 céntimos…Para todo lo demás Pushkar Card.
No podemos olvidar contaros nuestras experiencias con los monos, que cada vez están siendo más habituales. Aquí, los monos son gigante, como niños de 8 años NOTA!. Tienen la cara negra, de pelo gris y un rabo larguísimo. Por lo visto son los más amistosos, aunque a nosotros no nos lo parecieron, ya que mientras Parrita recogía la ropa tendida, uno saltó a nuestro balcón con mirada desafiante. ¡Quería nuestros calcetines!. Pero Ali estuvo rápida y tirando con fuerza de Parrita lo metió pa dentro y cerró la puerta en un segundo! Mono cabrón!!!!
Y poco más que contar de Pushkar, sólo decir que merece la pena venir, es muy bonito, tranquilo, la gente muy amistosa y las puestas de sol increíbles. Aquí os dejamos otras fotitos y algún video
Nos vemos en Bundi!!
Ghats

Como esta tienda había miles

Mujeres trasportando leña

Lago de Pushkar

Más lago con templo

Mono cabrón

Tirao a la bartola

Puesta de sol I

Puesta de sol II

El colorido de los sharis nos encanta

Un Templo

Otro

Chai tea

Ali

Parrita

lunes, 28 de febrero de 2011

TAJ MOJÓN (AGRA Y JAIPUR)


                Tras muuuuuuuuuuuuuuuuchas horas de viaje llegamos a Agra, la ciudad del Taj Mahal. La llegada a la estación fue como siempre. Nos vimos rodeados de conductores de rickshaww, pero nuestras técnicas van mejorando y los ahuyentamos más rápido. De repente uno se nos acercó…..DIOS!!!era el Vaquilla!!!!De verdad, sin exagerar era su doble indio!!El mismo look, pantaloncitos de campana y chupita de cuero torerita y bien estrecha!!!Nos cayó muy bien y nos llevó a la zona de hostales en su helicóptero (como él mismo decía “indian helicopter”). El hostal no estaba nada mal y por 100 rupias más nos dieron una habitación con vistas al Taj Mojón jajajajajaaja(lo de mojón es una chorrada que nos hace mucha gracia no es porque no nos haya gustado el Taj Mahal, eh??)ES IMPRESIONANTE!!! En cuanto lo vimos subimos a tomarnos un chai a la azotea del hostal. Era increíble, parecía estar pintado, precioso!!!Nos volvimos locos sacando fotos. Pero para verlo tuvimos que esperar al día siguiente.
                Al día siguiente nos despertamos todo lo pronto que pudimos. Nuestra idea era ir a ver el Taj al amanecer, pero como era de esperar, no fuimos tan pronto, ya que  Parrita se quedó despierto viendo el partido del barça en directo hasta las 3 de la madrugada. EJEM, EJEM, NO COMMENT!!!
                Cuando llegamos, quedamos impresionados por el lugar. Casi gastamos los 8GB de la tarjeta en 15 minutos. No hay ningún ángulo del Taj, del que no hayamos hecho una foto…
                Aquí  os dejamos unas cuantas
Taj Mahal desde el Hostal

Desde la terraza del Hostal
Parrita en la entrada al Taj

Impresionante, eh??

Más cerca

Mezquita lateral

Ali con la "Loli"

Ali haciendo el capullo, para variar!!

Parrita en la parra

Es enorme

De lejos


 
                Después del Taj, seguimos nuestra visita turística y visitamos también el Fuerte Rojo y el Baby Taj “mojón…”
                Ah!!!! No sabemos si os lo hemos comentado antes, pero aquí, nos miran todo el rato, pero NOS MIRAN. No saben lo que es disimular. Es más, mientras tú les miras como diciendo “qué pasa, que tengo monos en la cara o qué” Ellos te miran, se ríen y encima con el codo están dando toquecitos al colega para que nos mire también. Pero ahí no acaba todo. Nos graban con el móvil, nos piden que posemos y hasta a veces nos dicen que sujetemos a sus bebés para sacarnos una foto con juntos. En fin, que “SEMOS FAMOS, MENTIENDEEEEEESSS”
                Aquí os dejamos unas fotitos más
Dentro del Fuerte Rojo

Más Fuerte
Nosotros

Unos admiradores


Fuerte Rojo

Baby Taj

Jardín del Baby Taj

Puerta del Baby Taj
 
En Agra no teníamos mucho más que hacer así que al día siguiente nos fuimos a Jaipur. Cuando llegamos a la estación, vimos que nuestro tren tenía 2 horas y media de retraso. Bueno que se le va hacer… Pues nada, sentados en un banquito leyendo y a esperar. Teníamos en frente una pantalla que anunciaba los trenes, el nuestro se volvía a retrasar una hora más!! Joderrrr!! Seguimos leyendo….Al rato otro retraso más!!!! Ya nos daba miedo mirar a la pantalla!!!cada vez que mirábamos….ZASCA!! otra horita más!!! Así hasta 6 horas!! casi ná!!!
                Durante la espera conocimos a un chico  muy simpático que estaba sentado al lado nuestro, también esperando el dichoso tren. Cuando llegó el tren nos acompañó a nuestro vagón e intercambiamos teléfonos, ya que el también iba a Jaipur, para quedar al día siguiente.
                Una vez ya en el tren, éste se iba parando cada dos por tres!! Nos contaron luego que esto pasa porque hay gente que tira del freno de emergencia para bajarse e ir su casa que queda entre dos estaciones. En fin esto es India!! Y para que esperarte hasta la estación pudiendo parar el tren y salir corriendo por las vías hasta tu casa!!!!jajajaja!!
                Total: 6 horas de retraso + 4horas y media de trayecto + 2 horas de paradas…..hace un total de…… 12 HORAS Y MEDIA DE VIAJECITO!!!
                Llegamos a Jaipur y era ya las 11:30 de la noche, busca hotel, sin cenar y muertos… Ya con el hotel , bajamos a buscar un sitio para cenar, pero era la 1:00 y claro a esas horas….Estaba todo oscuro, sin un alma despierta  en las calles, peña durmiendo por todos lados. Y tras un rato de caminata y un poco acojonadillos, vimos una tiendita abierta y voilá… papas fritas y galletas de chocolate = Cena!!Corriendo pal hostal!!
                Al levantarnos, Loli en mano, nos echamos a la calle dispuestos a ver que se cocía por Jaipur. Tras patearnos la old city, bazares y esquivar mucha basura, lo único que allí se cocía éramos nosotros, porque hacía un calorazo! Así que nada, tras perdernos varias veces y andar miles de kilómetros, pensamos: vamos a la estación de bus y sacamos un billete para mañana mismo, y así fue, billete de bus hacía Pushkar.
                Ya por la tarde, más relajados, quedamos con Saurabh (el chico que conocimos en la estación de Agra), fuimos a cenar con él y un amigo suyo. La verdad que ha sido el contacto más cercano que hemos tenido con alguien de aquí. Hablamos y aprendimos mucho de sus costumbres, religión, hábitos, comida… Desde nuestra mente occidental, hay muchas de sus costumbres que no concebimos. Esa charla con ellos fue lo que más nos mereció la pena de Jaipur.
                Al día siguiente, nos vinieron a buscar al hostal para invitarnos a desayunar y acompañarnos a la estación. Después de haber cenado y desayunado con ellos, nuestra idea de comida india cambió por completo. No más noodles ni arroz!!!           

Saurabh, Ashish y Parrita
    

lunes, 21 de febrero de 2011

NOS NEGAMOS A SER “PERRO FLAUTA” (RISHIKESH)



               Para ir a Rishikesh, decidimos coger un autobús público que sólo costaba 22 Rupias y tardaba una horita. Llegamos a la estación y estaba llena de autobuses por todos lados, PERO QUE AUTOBUSES!!!!jajajaj!! Destartalados es poco!!Bueno aquí os dejamos un video para que os hagáis una idea.
                                              
                Rishikesh, al igual que Haridwar, también es Tierra Santa y viene mucha gente en peregrinación, está lleno de ashrams y Shadus.
               Elegimos dormir en un hostalillo un poco apartado del bullicio en High Bank, a sólo un Km del pueblo. Era muy bonito y tranquilo, ya que después de tanto trajín, era lo que necesitábamos. Había muy buen ambiente lleno de gente joven (la mayoría “perro flautas”). Estuvimos dos días tirados a la bartola hasta que decidimos dar un paseíto por el pueblo.
                Ya repuestos (ya que tuvimos nuestros primeros problemillas intestinales), bajamos al pueblito. Rishikesh, está dividido por el Ganges y sólo hay dos puentes colgantes peatonales para cruzar de un lado para otro. Según Parrita, Rishikesh es como Elche y el Ganges, como el río Vinalopó!!!. En estos puentes, supuestamente sólo para peatones, pasan las motos y las bicis a 100 por hora y no penséis que frenan lo más mínimo. Y entre eso y el viento que hacía aquello se movía que parecía un barco.
                                             
Una vez ya en el otro lado, ojeamos todos los puestitos callejeros. Era como el Corte Inglés de los Perro Flauta!!!!
Después, queríamos ver unas cascadas, que según la “Loli…Planet”, estaban a tan solo 3km andando. Así pues empezamos a andar, y andar y andar, y andar… Pues eso que de 3km nada, tardamos 2 horas y media en encontrar unos chorrillos de agua cayendo por la montaña. Y ahora teníamos que volver. El paisaje era muy bonito, siguiendo el curso del Ganges montaña arriba. Bueno en realidad valió la pena.
De vuelta en el pueblo, fuimos a un a un Ghat. Los Ghats, son unas escaleras que bajan al río donde los indhúes, realizan sus ofrendas (pujas) a los dioses en el Ganges. Y como allí donde fueres, haz lo que vieres, nos quitamos los “zapaticos” y nos sentamos en las escaleras. ¡Menuda la que tenían montada! Delante de nosotros había una estatua gigante de Shiva, a nuestro alrededor un montón de gente vestidos de naranja, cantando a la vez y bastante entregados. En un momento se lleno de peña y ahí fue cuando conectaron el sound system, ¡cómo petaba!. Al rato todo el mundo se levantó. Del Ashram bajó el gurú, al parecer una eminecia, y como buen “MC” agarró el micro y se cantó unos temas.
Aquí os dejamos alguna muestra de lo vivido. Cada cual, que saque sus conclusiones.

Nos llamaba mucho la atención, ver como mucha gente occidental se mimetizaba con el medio y se entregaba más a la causa que los propios hindúes. Se veía artificial, está claro que habrán muchos que vivan de esa forma, pero aquí parecía que al entrar tenías que hacerte el carnet de “Perro flauta”. Nosotros ni de coña.
Después de tres días en Rishikesh, nos picaba ya el culo y queríamos movernos de allí. Decidimos que nuestra próxima parada sería Agra, pero antes teníamos que comprar los billetes de tren. Parece sencillo pero es todo un reto comprarlos por Internet. Tras cuatro horas intentándolo, por fin conseguimos comprar los billetes.
Cogimos nuestro primer tren en clase sleeper. Iban a ser 9 horas viajando de noche hasta Delhi y allí nos esperaban otras 3 horas (que se convirtieron en 5h) hasta Agra.
Lo del tren cama fue toda una experiencia. Duermes con 70 personas más en el mismo vagón, viéndote obligado a compartirlo todo. Y cuando decimos todo nos referimos a ruidos y olores corporales. Eso sí, nos reímos mucho.
Aquí van unas cuantas fotos más.
Parrita haciendo sus cuentas


Nuestra habita

Vistas desde la habitación

Puente colgante

Uno de los templos de Rishikesh

De camino a las cascadas

Más paseo

Cascadas

Shiva

Gurú

Joven Padawan

Escuela de Padawans

En el Gath


Nuestra cómoda litera en el tren